Hoy me paso algo raro que puede tener que ver con este post y con este también.
Introducción para que se hagan el plano en la cabeza:
Estaba sentada en esos asientos para 8 personas, en el medio. Tres personas de un lado y tres del otro. A saber: Un hombre en el lugar reservado para personas con poca movilidad, un espacio, una mujer, otra mujer, yo, una chica, un hombre y un niño. 7 personas en total.
Ahora con la historia:
Resulta que estaba leyendo muy tranquila cuando escucho a una mujer que dice “No entra, no entra” y de repente pensé que me había quedado dormida y estaba soñando con una muy mala película XXX pero no, era una madre con una nena en brazos, de unos 4 años, diciéndoles a dos personas que en el lugar que habían dejado la hija no entraba. Como dije antes, éramos 7 personas y uno era un nene por lo que la nena entraba perfecto.
La madre de la nena empieza a levantar la voz diciendo que tienen que darle el asiento porque está reservado, mostrándole el cartel que tenía atrás el hombre (ese que te dice a quiénes tenes que dejarle el lugar). La mujer que estaba también dejando lugar dice por lo bajo “por Dios” y la madre, alterada, le pregunta que había dicho y está le contesta: “la verdad es que sos insoportable”, mientras se paraba y dejaba su lugar para cambiarse de vagón, a riesgo de no conseguir lugar en otro lado.
Mientras tanto, el hombre, tranquilo, se levanta diciendo que le estaban dejando el lugar a la hija. La madre insistía, con un volumen más alto, que tienen que dejar lugar, que ella tiene derecho, que nadie se levanta, que se hacen los boludos, mientras se sentaba.
El hombre, le contesta con tranquilidad diciéndole que había lugar pero que si se quería sentar ella que le hubiese dicho.
La realidad es que había lugar para una persona y ella aprovecho y se sentó pero no sentó a la hija en el otro lugar vacío que quedaba sino que se la puso a upa.
La madre seguía, ya sentada y cómoda (presiento que más que su hija), diciéndole al hombre que en lugar de dejarle el asiento se levanta de mala gana y encima se pone a discutir, el tipo seguía tranquilo haciéndole entender que él no estaba discutiendo que era ella la que estaba levantando la voz.
A esta altura, obviamente, yo ya no podía leer y me tuve que poner a escuchar todo esto, como el resto del vagón.
De repente se escucha la voz de un hombre que estaba ubicado en los lugares que quedan al lado de los asientos de 3 (en el espacio antes de cambiar de vagón) que le dice a la mujer que se calle, que deje de molestar al hombre que ya le dio el asiento. Ella sigue con su discurso - pro madre alterada que necesita que le den el asiento porque durmió mal a la noche, por no decir que le falta una buena
Para mí que se quería quedar sola.
No era que las mujeres no nos quejábamos, sino que nos daba vergüenza ajena lo que estaba pasando. Por un momento se me cruzo por la cabeza meterme pero la verdad es que estaba muy cómoda para cambiarme de vagón. Creo que todos pensamos en la nena en ese momento, lo mal que la pasaría en todos lados si la madre hace ese escándalo por todo y lo comprobé cuando escuche que la nena le preguntaba porque estaba gritando y ella le contesto porque la gente es muy maleducada.
Me encararía saber que entiende la nena por mala educación si la madre le contesta eso después de hacer semejante quilombo en el subte.
Esto me dejo pensando, a lo Carrie Bradshaw:
¿Hasta dónde estamos acostumbrados a que no den el asiento que cuando lo dan nos quejamos igual?
No soy la que tengo la verdad absoluta, pero, díganme si no costaba menos decir gracias cuando se levantó el hombre en lugar de seguir a los gritos discutiendo?
Escuchamos todo el día que la gente está alterada por todo y es verdad pero creo que es cuestión de cada uno darse cuenta cuando estamos faltando a las buenas costumbres y a la buena educación.
Aparte...
ERAN LAS 7.30 DE LA MAÑANA DE UN LUNES, FLACA!
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