Ayer por la
noche volvíamos con mis padres y unas amigas de ellos en el subte, claro, y una
de ellas elogio este hermoso espacio en el que comparto con ustedes mis
experiencias personales viajando bajo tierra. Por supuesto no me sonroje porque
me encanta que me digan que se (y cito) “cagan de risa” con el blog, porque en
definitiva esta para eso. Y eso me hizo dar cuenta que hace bocha (bocha, para mis lectores
internacionales; que en este momento son 0 pero no pierdo las esperanzas de una
gira europea presentado “mis días como topo, el libro del exitosísimo blog de
viajes”; significa mucho) que no escribía y en ese momento se me ocurrió de que
escribir.
Me di cuenta
que como a los ciegos se les agudizan otros sentidos al no ver; a nosotros, los
viajantes del subte, ese transporte nos da la capacidad de tener habilidades
que no sabíamos que teníamos. Por ejemplo:
--Vas
en el subte, el B generalmente, y entre estaciones (antes se sabían cuales pero
ahora es en muchas) escuchas iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiicccccccccchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii….eso
seria la onomatopeya de ese chirrido de vías hermoso que nos saca nuestro
preciado sentido del oído.Que
capacidad nos otorga esto? Tal como un sordo mudo nos convertimos en unos
expertos en leer los labios y leer las manos que intentan seguir con la conversación.
Hasta que te das cuenta que no podes y decís con la mano “para que este sonido
de mierda no me deja hablar” (como si la otra persona no estuviese al lado tuyo
y no escuchara ese sonido de ángeles). Este
es un instante donde, si ves a tu alrededor, vas a notar a quienes no viajan
muy seguido en el subte, o que la última vez que viajo fue en el viaje
inaugural con Saenz Peña o en su caso cuando la B terminaba en Lacroze.
-- Vas leyendo muy tranqui el libro que hace varios viajes empezaste o el diario que te entregaron antes de viajar, lo que sea y en ese momento…puf..la luz se va a la mierda y que haces? Dejas de leer?, no! Seguís leyendo porque el subte nos da la capacidad de poder leer a media luz cuando nos saca la capacidad de ver completamente.
-- Vas leyendo muy tranqui el libro que hace varios viajes empezaste o el diario que te entregaron antes de viajar, lo que sea y en ese momento…puf..la luz se va a la mierda y que haces? Dejas de leer?, no! Seguís leyendo porque el subte nos da la capacidad de poder leer a media luz cuando nos saca la capacidad de ver completamente.
Y
por último, pero no menos importante:
--Estas
viajando lo mas bien cuando escuchas en el altoparlante “esta formación termina
en Federico Lacroze” (u otro mensaje) y ves las caras de la gente que empieza a
putear y uno que otro que dice “que dijo?” con cara de miedo y ahí te das
cuenta que esa persona es una de las que nombre en el punto 1.esas que no
viajan mucho en subte o que no viaja en la B.
Y
por qué vos lo entendiste? Porque el subte te da la capacidad de entender
mensajes por los altoparlantes que otras personas no entienden para nada.
En fin, no
todo es malo en el subte porteño, siempre nos da capacidades y nosotros que nos
quejamos.
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