Lunes 8 AM
Hay cosas que la gente por vagancia o falta de respeto no hace y
una de esas cosas es dejar lugar o brindar lugar en el subte.
A saber: la mayoría de los vagones de subte tiene tres tipos
de asientos que corresponden a la cantidad de gente que entra en ellos.
Generalmente son 4 de 8 personas, 2 de 5 y 2 de 3.
El problema esta cuando alguien quiere dejar espacio para que se
siente otra persona.Por ejemplo el lugar que está reservado con prioridad para
personas discapacitadas (que figura con silla de ruedas como si ese tipo de
discapacidad pueda tener accesibilidad al subte, pero ese es tema de otro
post), embarazadas, con bebés o con bastón (?) ¿Cuánto dejar? Porque acá viene
otro problema que es el tema de las proporciones. No todos los cuerpos son
iguales, por ende eso de que entran 8, 5 o 3 personas por asiento a veces no
funciona y más cuando un pasajero dejo espacio para personas que tienen que
tener esa prioridad que equivale a un bebe de dos meses. Como si los bebes de
esa edad viajaran solos o siquiera se sentaran. Entonces de la otra punta de
ese asiento de 8 hay tres personas que están completamente apretujadas porque dejo
ese micro espacio a su derecha.
En un momento, antes de que el subte cierre sus puertas y abandone
la estación de cabecera el
quía canoso se corre hacia el
lado de la puerta dejando el micro espacio de su otro costado. Para mí que es
porque acostarse sobre los hombros de la persona que tenía a su izquierda
iba a ser mas incomodo que recostar su cabeza sobre los caños, incomodo porque
el tipo lo iba a mirar mal no por otra cosa, porque se veía robustito.
¿Qué logro con esto? Que el robustito quede mal. ¿Por qué? Porque
el micro espacio ahora parecía que lo había dejado él y este miraba a la gente,
que se paraba delante del espacio, como diciéndole, “se que te querés sentar
pero no podes, discúlpame pero no es mi culpa”.
Porque encima nosotros nos paramos delante de ese espacio y es
como que medimos nuestras caderas para ver si entramos y les digo, por
experiencia propia de caderona, que muchas veces ese espacio que pensamos que
va a ser cómodo para nuestras nalgas no lo es, terminamos apretados
pretendiendo que estamos a gusto cuando no es así y casi que nuestros hombros
se juntan con nuestra cara.
Así que si estás leyendo esto y sos el quía canoso o uno de esos que pretende ser
solidario dejando micro espacios tene en cuenta que no sos buena persona y las
personas mayores a dos meses te odiamos.
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